Categoría Prosa Poética

Y después…

Dejó de funcionar el reloj de la biblioteca, los libros recitaron párrafos impersonales y los poemas se mezclaron en confusión bailando sus letras con ritmos esenciales entre abrazos y besos de sepias prestados, con ausencias, sin voces que recuerden las…

Impreso

Pretendió atravesar puertas o ventanas pero, al no encontrarlas, tuvo la ocurrencia de sortear los muros en sus lados o tal vez por lo alto. Nada logró. -Construiré un túnel por debajo del suelo- se dijo: -y así podré llegar…

Odio las rosas rojas

Odio las rosas rojas Hasta que la última espina del tallo se encarne en la palma de mi mano y el púrpura de sus pétalos se confundan con mi sangre, transitaré contigo fluyendo juntos en cascada. Hasta entonces, desgranada y…

Un viernes en Suazua

El pavimento derretido por el sol de la tarde se convierte en la sábana negra que le cubre, le desaparece. Se ha fundido entre el asfalto y los adoquines. Cerca del lugar donde pasó su vida cuando obligó a su…

Vengo a entregar los libros prestados

Estás aquí tan cerca,
 donde acaban mis pies descalzos,
 donde apenas siento mi piel.
 Vengo a entregar los libros prestados, las horas abandonadas, las palabras sin significado anotadas a pie de página. A mostrarme de rodillas ante los infieles. Como…

Quizá un árbol

Le encontré en el cielo de su jardín, entre las sombras, donde el árbol se sostiene con las raíces que el cielo toca. Conviví entre manzanilla y eneldo, entre el peso de las flores y el canto de los nidos.…

Tu primera lluvia

Tu primera lluvia Es tarde. Hace tan solo algunas horas que nos despedimos. Amenaza con llover, tu primera lluvia. Hace frío, no traje ninguna prenda para cubrirme. Si el Sol brillase de nuevo y calentase la tierra para que la…

Vida

Tengo 89 años, 90 quizá A ciencia cierta no lo se. Mis padres no lo recordaron, mis hermanos no lo supieron jamás. A mis años, ya que importa uno o dos más. Si me quieres ver joven, recuerda mis 89.…

Simbiosis del despertar

En el ocre del terciopelo nocturno, cepillo su pelo donde la almohada roza el dosel. Ansiosos sus ojos azuzados corren contra el ansia del momento. Lloran los días del decir adiós, de volar sin corrientes, de esperar en los caminos…

Infancia

Búsqueda Sueña la infancia un charco en plena calle, como un mar curvo y movedizo, en la cabeza querubines soplones, y un derrotero al alcance de la inocencia santa. Alguna rana ahoga su croar, mientras el cazador de ilusiones ondula…